El sorprendente Bar Infinito de Hendrick’s: un sinfín de escenarios en un mismo lugar y en cuestión de segundos

Madrid – 24 NOV 2021

  • Cargado de la inusual singularidad que define a la marca, fue una de las experiencias más exclusivas y extravagantes de la capital, donde se pudo disfrutar de los cócteles más célebres de Hendrick’s.
  • Un original circo, una curiosa botica y un ostentoso jardín se intercalaban en un mismo espacio, creando atmósferas mágicas y llenas de sabor.
  • El Bar Infinito tuvo lugar en la Nave de Fomento del Museo del Ferrocarril en Madrid y solo 150 afortunados pudieron disfrutar de él. 

 

Hendrick’s, la ginebra más inusual del mundo, sorprendió en la capital de manera efímera con un viaje sorprendente al universo de la marca, a través de estrambóticas experiencias que tuvieron lugar en la Nave de Fomento del Museo del Ferrocarril el pasado octubre. Muy pocos fueron los afortunados en cruzar las puertas del primer Bar Infinito del mundo que escogió a la ciudad de Madrid para hacer su gran debut mundial. 

El bar de las infinitas atmósferas nació a partir de la singularidad que caracteriza a Hendrick’s. Y es que, nada de lo que ocurre en su destilería en Escocia es habitual, ya que esta afamada ginebra se elabora fuera de la tradición británica. Así, este espacio se hacía eco de esa premisa y, diseñado de manera insólita al más puro estilo victoriano de la casa, pretendía honrar la afamada ginebra infusionada con Rosa Damascena de Bulgaria y pepinos holandeses, seleccionados de los mejores productores seleccionados.

Hendrick’s, la ginebra más inusual del mundo, sorprendió en la capital de manera efímera con un viaje sorprendente al universo de la marca, a través de estrambóticas experiencias que tuvieron lugar en la Nave de Fomento del Museo del Ferrocarril el pasado octubre. Muy pocos fueron los afortunados en cruzar las puertas del primer Bar Infinito del mundo que escogió a la ciudad de Madrid para hacer su gran debut mundial. 

El bar de las infinitas atmósferas nació a partir de la singularidad que caracteriza a Hendrick’s. Y es que, nada de lo que ocurre en su destilería en Escocia es habitual, ya que esta afamada ginebra se elabora fuera de la tradición británica. Así, este espacio se hacía eco de esa premisa y, diseñado de manera insólita al más puro estilo victoriano de la casa, pretendía honrar la afamada ginebra infusionada con Rosa Damascena de Bulgaria y pepinos holandeses, seleccionados de los mejores productores seleccionados.

Los visitantes fueron sorprendidos con sutiles sabores y aromas de las ginebras más emblemáticas de Hendrick’s maridadas con entretenidos espectáculos y un continuo cambio que llevaba a perder el control de su tiempo y sus decisiones, para centrarse en lo realmente importante: disfrutar del cuidado arte de la maestra destiladora de Hendrick’s, Lesley Gracie. 

El extravagante circo al más puro estilo Hendrick’s dio la bienvenida a los asistentes, en el que pudieron disfrutar del mejor tándem: excéntricos malabaristas y Cucumber Lemonade. Una maravillosa fusión como resultado de la mezcla entre zumo de limón, sirope de azúcar, soda y la intrigante ginebra Hendrick’s Original. El resultado, una mezcla refrescante con un delicioso aroma floral gracias a la infusión de rosa y pepino. 

De pronto, el ambiente tornaba en una curiosa botica que evocaba los años victorianos cuando una noche Lesley Gracie se dió cuenta de que había flores que sólo florecen bajo la luz de la Luna y que, gracias a ello, tienen un aroma único y encantador. De este curioso descubrimiento nació Hendrick’s Lunar y, gracias a ello, los invitados pudieron disfrutar de su cóctel Moonlight Buck mientras escuchaban una ligera melodía creada por un artista que tocaba copas musicales.

Un cóctel suave y seductor que protagonizaba la ginebra Hendrick’s Lunar y que combinado con zumo de limón, ginger ale y pepino, ofreció un delicado equilibrio de cálidas especias horneadas y una explosión de cítricos.

Para terminar, el Bar Infinito se convertía en un ostentoso jardín en el que se pudo disfrutar del recital de una virtuosa arpista con el cóctel Midsummer Spritz en mano.

Se trataba de un combinado de ligereza lúdica y frescura traviesa que encarna, con tonalidades florales, los últimos vestigios del verano gracias a la mezcla de ingredientes únicos como el vino espumoso y la tónica premium, combinados con rodajas de pepino y aderezo de naranja, con una base de la ginebra Hendrick’s Midsummer.